Las causas más comunes de muerte fetal incluyen complicaciones
obstétricas y anormalidades en la placenta; mientras que existen
factores que se conocen desde el comienzo del embarazo -como un
mortinato previo o un aborto natural- asociados a un mayor riesgo de
muerte fetal, estos y otros factores representan sólo una pequeña
proporción del riesgo total, según dos nuevos estudios publicados en la
revista ‘JAMA’.
El mortinato -la muerte fetal a partir de las 20 semanas de
gestación- afecta aproximadamente a 1 de cada 160 embarazos en Estados
Unidos, una tasa de muerte fetal mayor que la de muchos otros países
desarrollados. Desde 2003, la tasa de muerte fetal en EE.UU. se ha
mantenido en 6,2 muertes por cada 1.000 nacimientos, superando en un 59
por ciento la predicción del programa Healthy People en 2010, de 4,1
muertes fetales por cada 1.000 nacimientos.
El investigador Robert M. Silver, de la Universidad de Utah, y sus
colaboradores del Stillbirth Collaborative Research Network Writing
Group, llevaron a cabo un estudio para determinar las causas de muerte
fetal en sujetos diversificados geográfica y racialmente, en los Estados
Unidos. El estudio se realizó entre marzo de 2006 y septiembre de 2008,
en 59 hospitales de cinco áreas diferentes, controlando, al menos, el
90 por ciento de los partos.
De 663 mujeres que sufrieron un mortinato, 500 aceptaron que se
realizaran exámenes post-mortem de 512 recién nacidos. Así, se observó
una causa probable de la muerte en 312 de los mortinatos (60,9 por
ciento) y una causa posible o probable en 390 casos (76,2 por ciento);
los investigadores encontraron que las complicaciones obstétricas fueron
la causa de muerte más común (150 casos, 29,3 por ciento); seguida por
las anormalidades de la placenta, que tuvieron lugar en 121 casos (23,6
por ciento). Según los autores, otras causas incluyen anormalidades
genéticas del feto, en 70 casos (13,7 por ciento), infección, en 66
(12,9 por ciento), anomalías del cordón umbilical en 53 (10,4 por
ciento), trastornos hipertensivos en 47 (9,2 por ciento), y
complicaciones médicas de la madre en 40 (7,8 por ciento).
Los científicos también observaron que las mujeres negras no
hispanas experimentaron una mayor proporción de mortinatos asociados con
complicaciones obstétricas, en comparación con las mujeres no hispanas
blancas y las mujeres hispanas. Las anomalías del cordón umbilical
causaron una mayor proporción de muertes fetales en las mujeres blancas
no hispanas e hispanas en comparación con las mujeres negras no
hispanas.
Los autores señalan que las fuentes que proporcionaron información
positiva con respecto a la causa de muerte fueron la histología de la
placenta, la autopsia perinatal, y el cariotipo (la evaluación de los
cromosomas). La tasa de muerte fetal EE.UU. ha seguido siendo
inaceptablemente alta, afectando a 1 de cada 160 embarazos cada año.
Según los expertos, la reducción de la tasa de muerte fetal requiere
una investigación a fondo de las causas de la muerte; en el nuevo
estudio, después de una evaluación sistemática y exhaustiva, se
determinaron las causas de muerte en la mayoría de los casos de muerte
fetal. Por lo tanto, el examen post-mortem, la histología de la
placenta, y el cariotipo deben formar parte de la evaluación
diagnóstica.
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Esto es un avance, verdad? ver que se hacen estudios sobre nuestras pérdidas, ver que se está tratando de descubrir el ¿por qué? que todas nos preguntamos. Ojalá sigan avanzando, ojalá se descubran más datos...